Dejar de Fumar es algo mas que NO encender un cigarrillo.. Dejar de Fumar es una Opción de Vida.. Dejar de fumar es un acto de respeto hacia nuestro cuerpo.. Dejar de fumar es volver a tener el control de nuestros impulsos y en definitiva... de nuestra vida



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domingo 11 de abril de 2010

Cuatro millones de españoles dejaron de fumar en Año Nuevo pero el 80% ya ha recaído


Dos tercios lo intentaron sólo con fuerza de voluntad



El pasado 1 de enero cerca de 3,9 millones de fumadores en España se propusieron dejar de fumar. Sin embargo, a finales del mes, la mitad de los mismos (48%) había fracasado en el intento, cifra que en febrero aumentó al 67 por ciento y que se prevé que se eleve hasta el 80 por ciento a finales del presente mes de marzo, según los datos de una encuesta realizada por YouGov.

El estudio, financiado por la farmacéutica Pfizer, ha contado con la participación de más de 33.000 personas de 16 países de la UE, incluyendo a 1.000 personas seleccionada al azar, 1.002 fumadores y 100 médicos españoles. En este sentido, los resultados ponen de manifiesto que el método más usado para dejar de fumar sigue siendo la fuerza de voluntad (66%).

Sin embargo, es evidente que esta vía "no funciona", ya que tan sólo el 3 por ciento de los fumadores que han intentado abandonar el tabaco mediante este método siguen sin fumar pasado un año. A este respecto, en España, cuatro de cada cinco personas (82%) perciben el tabaquismo como "un estilo de vida".

De hecho, más de un tercio de los fumadores (37%) no se plantea de forma proactiva acudir a un especialista para abandonar el tabaco y un 13 por ciento ni siquiera ha hablado del asunto con su médico habitual cuando se le ha presentado la ocasión. Sin embargo, cuando se les pregunta específicamente sobre la adicción a la nicotina, dos tercios de la población (64%) lo clasifican como "una enfermedad".

Quienes sí tienen muy claro que "fumar es una enfermedad" son los médicos españoles, pues el 97 por cuento de los mismos ya lo considera "una enfermedad crónica", una cifra muy superior a la media europea y, en particular a la visión de países como Reino Unido donde sólo el 43 por ciento de los médicos comparte este punto de vista.


Cuatro millones de españoles dejaron de fumar en Año Nuevo pero el 80% ya ha recaído

PEDIR CONSEJO AL MÉDICO

En esta línea, el 93 por ciento de los doctores creen que si la población modificase su percepción respecto al tabaco, el impacto en la reducción del consumo sería "más que notable". De hecho, el 61 por ciento de los fumadores se plantearían "seriamente" acudir al médico si el tabaquismo fuera reconocido como una enfermedad.

Según los responsables de la investigación, un "breve asesoramiento" por parte de un profesional sanitario aumenta la posibilidad de dejar de fumar con éxito en un 30 por ciento. "Cuando un fumador hace un serio esfuerzo por abandonar el tabaco y no lo acompaña de un tratamiento médico adecuado, sus posibilidades de éxito no superan el 10 por ciento", aseguró el jefe médico de Atención Primaria de Pfizer, el doctor José Chaves.

"Es necesario cambiar la consideración que se otorga a la adicción a la nicotina y la dependencia del tabaco, de modo que se deje de asociar con un hábito social y pase a ser considerado una enfermedad crónica", afirmaron desde la compañía estadounidense. El tabaquismo es responsable del 17 por ciento de las muertes en España y mata a 124 personas por día o, lo que es lo mismo, cinco personas cada hora, recordaron.

Fuente: www.europapress.es



domingo 4 de abril de 2010

Lula y Obama, dos caras de la lucha contra el tabaquismo


Según la Organización Mundial de la Salud, unos 1.100 millones de personas en el mundo son fumadoras y el consumo del tabaco es después de la hipertensión la mayor causa de muerte en el mundo.



La cifra de fumadores equivale a aproximadamente un tercio de la población global de 15 años de edad o más y abarca desde ciudadanos comunes y corrientes a personas que ocupan los más altos puestos en sus países y en el mundo, aunque algunos de estos últimos se esfuerzan por mantener oculta su condición, como un vicio privado.

El mandatario brasileño no es uno de esos. Su imagen ha inspirado la marca de cigarros "Dom Lula" y ha fumado durante 50 de sus 64 años de vida, desde pequeños puros a cigarrillos mentolados.

En enero pasado tuvo que dejar de fumar por una crisis de hipertensión, pero, según dijo en declaraciones publicadas hoy por la prensa, no está teniendo problemas para librarse de su dependencia y no ha necesitado pastillas u otros métodos de ayuda.

Y eso que en septiembre de 2008 defendía el derecho a fumar "en cualquier lugar" y proclamaba que en su despacho mandaba él, en respuesta a las restricciones al uso del tabaco en lugares públicos.


Lula y Obama, dos caras de la lucha contra el tabaquismo

El estadounidense Obama, que prometió dejar el tabaco al llegar a la Presidencia en enero de 2009 pero seis meses después reconoció que aún fumaba de vez en cuando, ni sueña con poder encenderse un cigarrillo en su despacho, pues desde el año 2006 está prohibido fumar en el interior de la Casa Blanca.

Según su médico, Jeffrey Kuhlman, el gobernante de 48 años "goza de una salud excelente", pero no debe cejar en "sus esfuerzos para dejar de fumar".

Por razones de salud tuvo hace años que dejar el consumo de tabaco el nuevo presidente de Uruguay, José Mujica, de 74 años, quien solía mezclar el tabaco con las barbas del maíz o choclo, una vieja costumbre de los campesinos de su país.

Su antecesor, Tabaré Vázquez, que dejó el cargo el 1 de marzo y es oncólogo de profesión, se destacó por ser el adalid de las campañas anti-tabaco en América Latina.

El 36,6% de los hombres y el 25,8 % de las mujeres de Uruguay fuman, según la OMS.

De acuerdo con estadísticas del organismo, elaboradas con datos de 2007, Cuba es el país de América con más fumadores varones, un 44,8%, y Chile es el que tiene más fumadoras, un 33,3%.

La OMS dedicará este año su Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra el 31 de mayo, a destacar que las mujeres y las niñas son actualmente un importante objetivo para la industria tabacalera.

Las dos mujeres que son mandatarias actualmente en América Latina, la argentina Cristina Fernández y la chilena Michelle, son ex fumadoras.

"Yo era una fumadora compulsiva, fumaba dos atados (paquetes) por día como mínimo y encendía un cigarrillo con la colilla del otro", pero "el 31 de diciembre de 1988, a las 12 de la noche, dejé de fumar, apagué mi último cigarrillo y hasta el día de hoy no volví a encender uno", recordó Fernández en julio de 2008 al hablar de adicciones.

Bachelet fumó hasta comienzos de los años 90, según han contado algunas personas que la conocen desde su época de estudiante.

De su sucesor en la Presidencia de Chile, Sebastián Piñera, que asume el cargo el 11 de marzo, se desconocía que fumara, pero fue sorprendido con un cigarrillo en la boca cuando se disponía a presentar a sus ministros el mes pasado.

Al igual que hizo Obama, el jefe de Estado de Guatemala, Álvaro Colom, prometió dejar de fumar cuando llegó a la Presidencia en 2007, pero no ha cumplido del todo el compromiso.

Según fuentes de la Presidencia guatemalteca, Colom sigue fumando, "aunque cada vez menos", y "casi nunca en público".

Otros fumadores, en este caso de puros habanos, son el mandatario salvadoreño, Mauricio Funes, y el paraguayo, Fernando Lugo, aunque ninguno fuma en público.

Los gobernantes de Panamá, Ricardo Martinelli; de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Honduras, Porfirio Lobo, no fuman o al menos no se les ha visto hacerlo.

El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, no fuma, pues es asmático, y a su sucesora en la jefatura de Estado, Laura Chinchilla, que asumirá en mayo, tampoco se le ha visto echar humo, al igual que al mandatario de Bolivia, Evo Morales.

La tentación del gobernante peruano, Alan García, parece ser la buena mesa, según dicen sus compatriotas.

Los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, Ecuador, Rafael Correa, y Venezuela, Hugo Chávez, pese a sus diferencias están de acuerdo en algo: no les gusta el tabaco.

Al mandatario cubano Raúl Castro nunca se le ha visto fumar. Pero su hermano, el ex presidente Fidel Castro, fue durante años fumador de puros habanos.

En 1986 declaró públicamente que había decidido dejar de fumar y en 1997 se definió como un "fumador retirado" que aún soñaba "con los puros".

"Muchas veces se sueñan cosas prohibidas y eso es una pesadilla", afirmó Fidel Castro. La lucha contra el tabaquismo es algo que dura "toda la vida", dijo con otras palabras Obama.

Fuente: www.abc.es